Ofrecemos terapia tanto en inglés como en español para brindarle un mejor apoyo.
Terapeutas en Little Rock, AR | Conoce a Vida Collective
Estás listo para sentirte tranquilo, seguro y conectado de nuevo.
Has pasado años dando lo mejor de ti a todos los que te rodean, pero en algún momento del proceso, dejaste de sentirte tú mismo. Estamos aquí para ayudarte a encontrar tu equilibrio de nuevo, con una terapia que se siente humana, estable y hecha para tu vida real.
Sé lo que es moverse por el mundo en modo supervivencia.
Cuando emigré a Estados Unidos desde México a los trece años, aprendí a sobrevivir guardando silencio, trabajando duro, siendo educada y sin ocupar demasiado espacio. Ese silencio se convirtió en mi refugio, aunque poco a poco me desconectó de mí misma.
Durante años, mantuve esa actitud de supervivencia hasta la edad adulta, siempre serena, siempre responsable, siempre intentando ser todo para todos. Por fuera, parecía estar bien. Por dentro, estaba agotada.


El punto de inflexión llegó la primera vez que fui a terapia y por fin me sentí comprendida. Me dio las palabras para expresar lo que había guardado en silencio: el dolor, la presión y la constante necesidad de pertenecer a un grupo.

Ese momento lo cambió todo. Me di cuenta de que la fuerza no proviene de mantenerlo todo bajo control, sino de bajar el ritmo lo suficiente como para escuchar.
Esa verdad ha moldeado mi forma de vivir y es la base de cómo ahora acompaño a mis clientes: con curiosidad, compasión y el espacio necesario para que redescubran quiénes son más allá del ruido.
Si eres como muchas de las mujeres con las que trabajamos, has pasado años intentando mantener todo bajo control, esperando a que la vida por fin se ralentizara.
Pero el equilibrio no proviene de hacerlo a la perfección, comienza cuando te das permiso para ser tú mismo plenamente, sin disculpas.

Sé lo que es moverse por el mundo en modo supervivencia.
Cuando emigré a Estados Unidos desde México a los trece años, aprendí a sobrevivir guardando silencio, trabajando duro, siendo educada y sin ocupar demasiado espacio. Ese silencio se convirtió en mi refugio, aunque poco a poco me desconectó de mí misma.
Durante años, mantuve esa actitud de supervivencia hasta la edad adulta, siempre serena, siempre responsable, siempre intentando ser todo para todos. Por fuera, parecía estar bien. Por dentro, estaba agotada.
El punto de inflexión llegó la primera vez que fui a terapia y por fin me sentí comprendida. Me dio las palabras para expresar lo que había guardado en silencio: el dolor, la presión y la constante necesidad de pertenecer a un grupo.
Ese momento lo cambió todo. Me di cuenta de que la fuerza no proviene de mantenerlo todo bajo control, sino de bajar el ritmo lo suficiente como para escuchar.
Esa verdad ha moldeado mi forma de vivir y es la base de cómo ahora acompaño a mis clientes: con curiosidad, compasión y el espacio necesario para que redescubran quiénes son más allá del ruido.
Si eres como muchas de las mujeres con las que trabajamos, has pasado años intentando mantener todo bajo control, esperando a que la vida por fin se ralentizara.
Pero el equilibrio no proviene de hacerlo a la perfección, comienza cuando te das permiso para ser tú mismo plenamente, sin disculpas.
Todos merecen un espacio donde puedan bajar el ritmo, sentirse comprendidos y, finalmente, llegar a la raíz de lo que les impide avanzar.
Es posible pasar de sobrevivir, o simplemente funcionar, a vivir con intención y paz cuando se cuenta con el apoyo, las herramientas y la comprensión adecuados.
Ya sea que sea tu primera vez en terapia o que regreses porque algo aún no se ha resuelto, mereces un espacio seguro, auténtico y donde puedas conectar con otras mujeres como tú.
Mi propósito es acompañarte en tu proceso de reconexión con aquellas partes de ti mismo que quizás hayas silenciado o superado, para que puedas vivir en consonancia con quien realmente eres, y no solo con quien has tenido que ser.


No somos terapeutas que ofrezcan soluciones rápidas, y probablemente usted tampoco lo esté buscando. Nuestro enfoque se basa en la curiosidad, la compasión y la conexión.
A lo largo de los años, hemos trabajado con cientos de clientes que acudieron a terapia sintiéndose estancados, desconectados o frustrados tras haber intentado todo lo demás. Juntos, hemos desentrañado patrones que antes parecían imposibles de cambiar y hemos creado un espacio para que la calma, la confianza y la claridad vuelvan a afianzarse.
Vida Collective Counseling se basa en una verdad simple: la sanación se siente diferente cuando se siente humana.
Te mereces un espacio donde la terapia te acompañe en tu proceso y te ayude a redescubrir quién siempre has sido, más allá del estrés, las expectativas y el ruido.
El equipo de Vida Collective está formado por terapeutas compasivos y especializados en trauma, que apoyan a las mujeres para que se reconecten consigo mismas en un espacio que se siente sólido, humano y de apoyo.
Conozca a nuestro equipo
Consejera profesional bilingüe y fundadora de Vida Collective Counseling, que apoya a las mujeres en su transición del modo de supervivencia a la claridad, la confianza y la conexión.

Ana Eldridge, LPC
Terapeuta profesional licenciada en Vida Collective, que ofrece terapia compasiva centrada en la sanación, la claridad y el crecimiento personal.

Brandi Alcacio, LPC
Terapeuta profesional licenciada en Vida Collective, formada en Brainspotting y especializada en brindar apoyo a clientes que atraviesan ansiedad, traumas, dificultades en las relaciones y problemas de autoestima.

Rebeca Morales, LPC
Terapeuta asociada bilingüe y licenciada en Vida Collective, que ofrece terapia con enfoque en el trauma y sensible a las diferencias culturales.

María Gómez, LAC
Consejera profesional licenciada que ayuda a las personas a afrontar traumas, procesos de adaptación y transiciones vitales con un enfoque compasivo y sensible al trauma.

Trisha Moreno, LPC
Terapeuta asociada bilingüe con licencia que ofrece terapia compasiva y basada en la evidencia en inglés y español para personas que atraviesan transiciones vitales, estrés y crecimiento emocional.

Berenic Almaraz Gallegos, LAC
Llegó a terapia sintiéndose invisible en su familia, siempre esforzándose por cumplir sus expectativas. A través de una exploración compasiva, descubrió viejas heridas ligadas a su autoestima. Con el tiempo, estableció límites, tomó decisiones alineadas con sus valores y creó un espacio propio. Hoy mantiene una relación más sana con su familia, basada en el respeto y la autenticidad, y ya no define su valía por la aprobación de nadie más que por la suya propia.
De la búsqueda de aprobación a la autoaceptación (Anónimo)
Esta paciente comenzó la terapia durante un episodio depresivo grave, convencida de que debía afrontarlo todo sola. La mayoría de las sesiones comenzaban con un "No lo sé", y cargaba con una profunda culpa y autoculpabilización. Con el tiempo, aprendió a detenerse, identificar sus emociones y nombrar lo que realmente sentía. Al establecer límites y reconectar con su voz interior, dejó una relación tóxica y recuperó la claridad. Al finalizar, su depresión había remitido y se marchó sintiéndose comprendida, plena y empoderada.
De la evasión al empoderamiento (Anónimo)
Llegó sintiéndose desconectada, insistiendo en que su trauma infantil "no la había afectado realmente", pero sus relaciones demostraban lo contrario. A través de la terapia, comprendió que su ansiedad era su cuerpo recordando. Al explorar las heridas del apego, permitirse el duelo y cultivar la compasión, aprendió que la cercanía no significaba perder el control. Hoy vive en paz y seguridad, casada y con un hijo, honrando a la persona que alguna vez dudó de que la sanación fuera posible.
De “No me afectó” a Sanar el pasado (Anónimo)
"Esta clienta, una persona muy exitosa en todos los ámbitos de la vida, seguía sintiéndose constantemente "insuficiente". En terapia, aprendió que su severa autocrítica no era una verdad absoluta, sino un patrón que podía suavizar. Al practicar la compasión, el descanso y la alegría sin culpa, su crítico interior perdió poder. Ahora vive con equilibrio y aceptación, no solo sabiendo que es suficiente, sino finalmente sintiéndolo."
De la autocrítica a la autocompasión (Anónimo)
Llegó a terapia sintiéndose invisible en su familia, siempre esforzándose por cumplir sus expectativas. A través de una exploración compasiva, descubrió viejas heridas ligadas a su autoestima. Con el tiempo, estableció límites, tomó decisiones alineadas con sus valores y creó un espacio propio. Hoy mantiene una relación más sana con su familia, basada en el respeto y la autenticidad, y ya no define su valía por la aprobación de nadie más que por la suya propia.
De la búsqueda de aprobación a la autoaceptación (Anónimo)
Esta paciente comenzó la terapia durante un episodio depresivo grave, convencida de que debía afrontarlo todo sola. La mayoría de las sesiones comenzaban con un "No lo sé", y cargaba con una profunda culpa y autoculpabilización. Con el tiempo, aprendió a detenerse, identificar sus emociones y nombrar lo que realmente sentía. Al establecer límites y reconectar con su voz interior, dejó una relación tóxica y recuperó la claridad. Al finalizar, su depresión había remitido y se marchó sintiéndose comprendida, plena y empoderada.
De la evasión al empoderamiento (Anónimo)
Testimonios
Si eres como muchas de las mujeres con las que trabajamos, has pasado años intentando mantener todo bajo control, esperando a que la vida por fin se ralentizara.
Pero el equilibrio no proviene de hacerlo a la perfección, comienza cuando te das permiso para ser tú mismo plenamente, sin disculpas.





